Si llevas tiempo con la sensación de que tu infraestructura cloud funciona “de milagro”, una auditoría es el primer paso sensato. El problema es que “auditoría cloud” significa cosas muy distintas según quién lo venda. Aquí va lo que debería incluir y cuánto es razonable pagar.
Qué es (y qué no es) una auditoría cloud
Una auditoría cloud es una revisión externa de tu infraestructura actual que termina en un documento con hallazgos concretos y una hoja de ruta priorizada. No es una migración, no es un rediseño y no es una excusa para venderte un proyecto enorme.
El objetivo es simple: que sepas qué tienes, qué riesgos corres y qué arreglar primero.
Qué debe incluir
Una auditoría seria cubre, como mínimo, estas áreas:
1. Arquitectura y recursos
Inventario de lo que tienes desplegado: instancias, bases de datos, almacenamiento, contenedores, servicios gestionados. Cuánto se usa de verdad y cuánto está sobredimensionado o directamente huérfano.
2. Seguridad y accesos
Quién tiene acceso a qué, con qué permisos. Claves que llevan años sin rotar, usuarios con privilegios de más, servicios expuestos a internet sin necesidad. Es la parte que más sustos da.
3. Costes
Desglose de en qué se va el dinero cada mes, qué es evitable y en qué orden. Normalmente aparecen entre un 20% y un 40% de gasto que se puede reducir sin tocar la arquitectura.
4. Copias de seguridad y recuperación
¿Existen backups? ¿Se han probado alguna vez? ¿Cuánto tardarías en recuperar el servicio si se cae todo ahora mismo? Si la respuesta es “no lo sé”, es un hallazgo importante.
5. Monitorización y alertas
Si algo falla a las 3 de la mañana, ¿te enteras? ¿Te enteras tú o se enteran primero tus usuarios?
6. Documentación
¿Está documentado cómo está montado todo? ¿O solo lo sabe la persona que lo montó hace tres años?
Qué entregables deberías recibir
Al terminar, deberías tener en tus manos:
- Un informe escrito con los hallazgos, ordenados por severidad.
- Una estimación de impacto para cada uno (riesgo, coste o ambos).
- Una hoja de ruta priorizada: qué hacer ya, qué puede esperar y qué no merece la pena.
- Una sesión de presentación para resolver dudas.
Desconfía de auditorías que solo te dan un PDF genérico generado por una herramienta y una factura. Una auditoría útil es específica de tu infraestructura.
Cuánto debería costar
Los precios varían mucho según el tamaño y la complejidad del entorno, pero como referencia de mercado en España:
- Entornos pequeños (una o pocas cuentas, una aplicación): desde unos 600€.
- Entornos medianos (varias aplicaciones, entornos dev/prod, algunos servicios gestionados): 1.000€ – 2.500€.
- Entornos grandes o regulados: presupuesto a medida.
En Alteo la auditoría cloud empieza en 600€ e incluye informe, riesgos, análisis de costes y sesión de presentación.
Cuidado con dos extremos: las auditorías “gratis” que son en realidad una reunión de ventas, y los presupuestos desproporcionados para entornos pequeños.
Cuándo merece la pena hacerla
Tiene sentido si:
- No sabes exactamente qué tienes montado o cuánto podrías ahorrar.
- Nadie del equipo es responsable de la infraestructura.
- Ha habido algún incidente reciente o un susto de seguridad.
- Estás a punto de crecer y quieres hacerlo sobre una base sólida.
- Vas a contratar soporte externo y quieres empezar con un diagnóstico claro.
Qué hacer con el informe
Una auditoría no sirve de nada si se queda en un cajón. Lo lógico es priorizar los hallazgos y decidir quién los ejecuta: tu equipo, un freelance o un servicio de gestión continua que se encargue de todo.
Si no estás seguro de si necesitas una auditoría, cuéntanos tu caso en una llamada de 20 minutos y te lo decimos sin rodeos.